Yo no quería un amor civilizado, ni libre ni ocupado. No te quería robar el mes de Abril. Yo no quería que fuéramos peces de ciudad, ni elegir entre la carne o el pecado. Nunca quise llegar a fin de mes. Pero, nos dieron las diez y las once, las doce, la una y las dos... y nos fueron creciendo los enanos. Pasamos nuestra primavera trompetera, imaginando y dejándolo pasar... Nos decían que bonito, el vernos pasear. Y tú preocupada, porque no sabías como parar el tiempo.
Ahora voy en mi carretera al infierno particular.
Pienso en aquella tarde, cuando me arrepentí de todo. Pienso en que eres perfecta, tal y como eres. Pienso en que eres mi barbie de extrarradio, y en que solo quiero besos. En que no podía morirme, sin tener algo contigo, y sobre todo... en la Herida. Y, al final, supongo que solo tú puedes pagar mi rescate.
Ahora abrázame, tan solo abrázame. Lo peor de todo es que ya no me acuerdo, si tus ojos eran marrones o negros. Lo daría todo por estar contigo, por no sentirme solo.
Tan solo espero que recuerdes, lo preciosos que son nuestros besos.
Entradas populares
-
Hoy es la noche de Halloween. A mí me ha tocado trabajar. Algunos amigos están en una fiesta, pero la fiesta se acabó pronto. Casi todos e...
-
«Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro»
martes, 18 de diciembre de 2012
Destilando tristeza
Es como un vaso de agua al caer. La lenta agonía de la incertidumbre, ¿se romperá? Así está mi corazón, ajado, cerrado por derribo. Con la palpitante ansiedad de la desazón en cada lágrima humeante que desprende mi pupila. Mi mente martillea mis pulmones, los resquebraja con la continuada percusión de ansiedad. Mi pecho se oprime en cada aspiración, intentando sobrevivir como un pez fuera del agua. Ya no son tus brazos los que me calman en las noches oscuras, ni tus labios los que sacian mi sed. Ahora voy en volandas de cuerpos ajenos, vagando solitario por las noches de Granada, en busca de tu ser. Ahora me pierdo en cada bar, rezagado, buscando una mirada cómplice que me haga olvidar una noche quien soy, quien fui. Ahora contemplo una mirada perdida en cada espejo, una falsa sonrisa en cada chiste, un falso amor en cada "te quiero".
Solo añoro la soledad de tu cama, el frío de tu cuerpo, el desdén de tus ojos... Echo de menos tus defectos, tus virtudes me parecen ya de otro tiempo.
Solo añoro la soledad de tu cama, el frío de tu cuerpo, el desdén de tus ojos... Echo de menos tus defectos, tus virtudes me parecen ya de otro tiempo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)