Delicada princesa de ojos marrones,
perfume de rosas,
el pasado inunda mi pecho,
la nostalgia acuna mi alma,
y es tu figura quien mi mente anhela.
No tuve acierto con tus besos,
ni supe conocer tus sentimientos.
No pude contentar tus deseos,
ni pude aprovechar tus caricias.
Trocito de cielo,
delicada princesa de ojos marrones…
Ahora recuerdo con alegría,
aquellas tardes de tele en el sofá,
los momentos bajo tu terraza,
las conversaciones sobre nada,
y sobre todo…
Amiga, amante, compañera.
Cazadora de sonrisas furtivas,
y defensora de las libertades,
no me arrepiento, pero,
ahora que te veo feliz,
ahora que sé como debí hacerlo,
ahora es cuando me doy cuenta,
de que siempre te he querido.
Delicada princesa de ojos marrones,
siempre tendrás tu trocito…
en mi corazón
No hay comentarios:
Publicar un comentario