Al parecer desde siempre has tenido ese brillo en la mirada,
esa distinción que te enaltece por encima de todas las cumbres de la humanidad,
que eleva tu esencia hasta la cima de cordura y sobrepasa los límites de mi
locura. Estar a tu lado es como ingerir gloriosas dosis de cocaína, donde el
paraíso no es más que un bello lugar, donde tu aire se convierte en el nirvana
de los sentidos, donde el síndrome de abstinencia de tus caricias es tan
sublime que se vuelve insoportable. El que te prueba enloquece, y el que no quiere
probarte ha enloquecido ya. Verde insondable y profundo, lastimero a los ojos
que no saben apreciar la belleza más absoluta, y en volutas de humo se quedan
todos los reflejos del sol ante tus anhelados cabellos de ángel.
Pero en el fondo de tu alma guardas el más obscuro deseo de
la realidad aparte, donde el cielo queda al alcance de la mano, donde el más
fuerte narcótico no puede alcanzar esa perfección que tú concibes con una sola
mirada, con un solo susurro de tu voz. Te muestras frágil ante el mundo, y es
mi mundo el que ansía poder extender un manto protector sobre tus suaves curvas
de muñeca. Soy yo el que sorbe cada trocito de aire expulsado por tus pulmones,
el que absorbe cada palabra con ansiedad, el que necesita de tu locura para
sobrevivir cada día.
Me propones un plan, una vida compartida entre cuatro
simples paredes… y las paredes no son capaces de contener un sentimiento tan
absoluto, tan inabarcable, con menos un corazón maltrecho como el mío. Pero no
es pasión lo que anhela mi ser de ti, sino un grado más alto en la comprensión
humana. No son tus femeninas curvas las que encienden mis sentidos con cada
aspiración, ni tu perfume el que embriaga mi alma. Es si acaso tu mirada, son
tus hechizantes ojos del color del mar los que me atrapan en un conjuro sin
sentido que me aturden por completo. Es tu esencia de sirena la que me atrae
sin remedio hacia esas pupilas que me hacen soñar con que puedo tocar las
estrellas y dormir en el regazo de la luna, bañarme en las arenas de Marte y
tocar el extremo del universo…
Es mi vida la que orbita en torno a tu existencia, es la paz
que me inunda cuando encuentro cerca de la sirena de ojos verdes… Tenerte cerca
sería algo tan bonito… Simplemente bello
guauuu y esto kien lo a escrito?? Me a fascinado la manera de describir los sentimientos
ResponderEliminarMuy sensitivo. De lo mejorcito que he leído de ti (y no es decir poco)
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